AcropoliX
Portada Tablón Foros Tienda Publicidad Quiénes Somos
Mujer ActualLa ParejaLa SaludEl EmbarazoEducaciónLas FotosDivertirseHablemosEscríbenos
Portada > Educación > Artículos Anteriores

Viaje a la Adolescencia

Los padres hemos sido adolescentes alguna vez. Nuestros hijos ya lo son o algún día lo serán. Y es que nadie se escapa de pasar por esta etapa del desarrollo humano, puente entre la niñez y la madurez.

Se ha escrito mucho de los adolescentes, y sin embargo, ellos están ahí, frente a nosotros, como una raza extraña, distinta, que nos observa y a la que observamos sin saber muy bien cómo abordar. Y es que ellos tienen sus propias reglas, códigos y sueños, que nosotros, desde nuestra perspectiva adulta, a menudo no terminamos de entender.

Los adolescentes nos sorprenden con sus actitudes y comportamientos. No nos gusta su rebeldía, y ellos mismos nos producen una mezcla de sentimientos y confunden nuestros pensamientos. El contacto con los adolescentes nos revitaliza porque su energía es contagiosa y porque despierta nuestros recuerdos y vivencias pasadas.

El presente artículo quiere mostrar, aunque de forma esquemática, una descripción de la adolescencia que permita apreciar la expresión de su conducta y determinar las características de la identidad y del proceso adolescente. Porque, aunque nos cueste un poco, debemos hacer lo posible por comprender ese "síndrome" llamado adolescencia, tan cerca de nuestra realidad y tan alejado de nuestro mundo adulto.

La palabra adolescencia proviene del vocablo adolescere, que significa crecer. Esta idea sugiere dinamismo, y habla de un movimiento hacia la satisfacción de necesidades y carencias. Por tanto, la adolescencia no es una etapa estable, sino un proceso en el cual se atraviesa por desequilibrios e inestabilidad extremos combinados con períodos de pseudo-armonía.

Algunas de las características que presentan los adolescentes son: ensimismamiento alternado con audacia, timidez, urgencias, desinterés, apatía, crisis religiosa, intelectualidad, búsqueda de su identidad, tendencia a agruparse, evolución sexual manifiesta, actitud social reivindicativa con tendencias antisociales, contradicciones sucesivas en las manifestaciones de la conducta, separación de los padres y constantes fluctuaciones del humor y estado de ánimo. Es posible ver estas características en distintas culturas y dentro de diversos marcos socioeconómicos de vida. La diferencia que puede haber en cuanto a la intensidad con que se vive esta etapa, tiene que ver con la manera en que el individuo haya forjado su psicología en la niñez. A continuación se expone una breve explicación de algunas de las características enunciadas.

BÚSQUEDA DE SU IDENTIDAD

La configuración del concepto que el adolescente tiene sobre sí mismo se logra a medida que va cambiando e integrándose a las concepciones que de él tienen muchas personas, grupos e instituciones, y asimila todos los valores que constituyen el ambiente social.

El adolescente necesita integrar todo su pasado con las nuevas exigencias del medio y de las relaciones interpersonales. Durante este proceso se observan periodos de depresión. A veces el adolescente expresa lo que quisiera ser y oculta su identidad verdadera.

La presencia de los padres se hace mucho menos necesaria. Ahora, la separación de éstos no sólo es posible, sino casi imperiosa. La figura de los padres ya está incorporada a la personalidad del adolescente, y éste puede comenzar su proceso de individualización.

NECESIDAD DE AGRUPARSE Y SOCIALIZARSE

Como comportamiento defensivo en esta etapa de la vida, el adolescente recurre a la uniformidad como fuente de seguridad y estima personal. Aquí surge el espíritu de grupo. Hay un proceso en donde se identifican con cada uno de los compañeros que integran ese grupo. A veces, el proceso es tan intenso que parece casi imposible la separación del grupo, e incluso, parece pertenecer más al clan de amigos que a la familia.

Las actitudes del grupo y del propio adolescente representan una identidad diferente a la del medio familiar, y se transfiere a éste gran parte de la dependencia que anteriormente se tenía respecto de los padres.

El adolescente siente que ocurren cambios en donde no puede participar en forma activa. Entonces, el grupo viene a solucionar gran parte de esos conflictos. Los compañeros desempeñan un papel definitivo en el desarrollo psicológico y social de la mayoría de los adolescentes. En comparación con los niños de menor edad, los adolescentes dependen más de las relaciones establecidas con sus compañeros, sencillamente porque los vínculos con sus padres se vuelven cada vez más elásticos a medida que necesitan mayor independencia.

No es sorprendente que la elevada importancia que el grupo de compañeros adquiere durante la adolescencia, haga más necesario ajustarse a sus normas, comportamientos y modas. Los padres se pueden preguntar por qué es tan importante para sus hijos adolescentes lucir una marca específica de pantalones y no otra, por qué sólo se acepta un estilo de música o de peinado o programa de televisión, etc. Pueden pensar que estas aficiones apasionadas, así como los rápidos cambios que sufren, resultan arbitrarios y triviales. Sin embargo, las manías y las modas de los adolescentes cumplen un propósito importante: sirven para establecer, al menos superficialmente, una clara demarcación entre ellos y los adultos.

Los grupos de compañeros se convierten en camarillas donde la relación entre sus miembros proporciona seguridad y compañía. Allí se comparten sueños y esperanzas, y se planifican y realizan actividades compartidas. La amistad es honesta y de intensos sentimientos. Hay lealtad y confianza, y los compañeros y amigos constituyen una fuente de apoyo en cualquier crisis emocional.

NECESIDAD DE DESARROLLO INTELECTUAL

La carga de angustia que provoca la fluctuación de identidad, obliga al adolescente a buscar un refugio interior, lo que se traduce en un incremento del interés intelectual. Aumenta la preocupación por los principios éticos, filosóficos y sociales que no pocas veces llevan a la formulación de un plan de vida muy distinto al que se tenía. Surgen entonces las grandes teorías filosóficas, los movimientos políticos y las ideas de salvar al mundo. También es entonces cuando el adolescente empieza a escribir versos o novelas,  en definitiva, se dedica a actividades literarias y artísticas.

La intelectualidad le permite sentirse seguro en relación con sus emociones, para las cuales encuentra una explicación racional que le proporciona cierto control a sus crisis frecuentes.

LAS CRISIS RELIGIOSAS

La figura de una divinidad, de cualquier tipo de religión, puede representar para los adolescentes una salida "mágica". El interés por lo místico es a menudo una actitud límite ante los múltiples cambios reales que ocurren a nivel corporal y en el plano familiar y social, frente a los cuales el adolescente siente una impotencia absoluta. En la construcción definitiva de una ideología, así como de los valores éticos y morales, es preciso que pase por algunas idealizaciones que luego abandona por objetos reales, proceso que le permite construir su nueva y verdadera ideología de vida.

EVOLUCIÓN SEXUAL

El enamoramiento apasionado es un fenómeno que adquiere características singulares en la adolescencia y que presenta vínculos intensos, pero frágiles, de la relación interpersonal de esta edad.

En la adolescencia temprana aparece el llamado "amor a primera vista" que no sólo puede ser no correspondido, sino que incluso puede ser totalmente ignorado por la parte amada. El ser amado, entonces, se convierte en una figura idealizada encarnada en estrella de cine, deportista famoso, etc., y que además tiene la característica de ser, en cierta forma, un sustituto de los padres.

En la adolescencia, las relaciones sexuales con personas del otro sexo son más frecuentes de lo que los adultos a menudo pensamos, aunque generalmente son sólo de carácter exploratorio y de aprendizaje, más que de complemento afectivo. Durante esta etapa se ve claramente la evolución sexual, que generalmente comienza en el autoerotismo.  Es la etapa de descubrimiento del otro sexo a través de bailes, deportes, juegos, toqueteos y también de la curiosidad sexual expresada en el interés por revistas pornográficas, frecuente en muchos adolescentes.

Pueden verse también ciertos aspectos característicos de conductas masculinas en las chicas y femeninas en los chicos, aunque por lo general son sólo expresiones normales de una sexualidad aún no resuelta por completo.

Durante esta etapa, en el chico aparecen idealizaciones del padre, que adquiere características positivas y poderosas, con las que el adolescente se puede identificar. Lo mismo ocurre con la chica y su madre, aceptando los atributos físicos femeninos e identificándose con los aspectos positivos de su progenitora.

Combinando adecuadamente la aceptación de los cambios fisiológicos y la identificación con las figuras femenina y masculina correspondientes, el adolescente va conformando una sexualidad satisfactoria que asume sus responsabilidades.

ACTITUD SOCIAL

No todo el proceso de la adolescencia depende del adolescente mismo como si fuera una unidad aislada en el mundo. La constelación familiar es la primera instancia de la sociedad que influye en gran medida en su conducta. Además, el cambio psicológico y biológico del adolescente se da en un determinado entorno social. La posterior aceptación de la propia identidad está forzosamente condicionada por el individuo y el medio en el que vive. Muchas veces, el mundo de los adultos recibe a la adolescencia de modo un tanto hostil, debido a las situaciones conflictivas que conlleva.

Es muy conocida la rigidez de algunos padres,  las formalidades excesivas que les exigen a sus hijos adolescentes en su forma de comoprtarse, las limitaciones que suelen imponerles, la ocultación que se hace de la aparición de la sexualidad, etc. El adolescente, con su actividad, con la fuerza de su personalidad, trata de cambiar la sociedad. En la medida en que el adolescente no encuentre el camino adecuado para su expresión vital y la aceptación de una posibilidad de realización, no podrá ser un adulto satisfecho.

SEPARACIÓN PROGRESIVA DE LOS PADRES

Uno de los retos fundamentales a los que se enfrenta el adolescente es la independencia de sus padres. Ello no significa que desaparezcan los lazos afectivos con ellos,  sino más bien que cambian de forma. Las imágenes interiores positivas que se tengan del padre y de la madre, elaboradas en un agradable ambiente afectivo, ayudarán a una buena separación de ellos y facilitará el paso a la madurez.

CONSTANTES CAMBIOS DE HUMOR Y ESTADO DE ÁNIMO

Los procesos de búsqueda de la propia identidad en la adolescencia van acompañados de cierta depresión, más o menos intensa, así como de un sentimiento básico de angustia. La realidad no siempre satisface las aspiraciones del individuo, es decir, sus necesidades instintivas básicas, y la sensación de fracaso frente a esa búsqueda puede ser muy intensa y obligar a la persona a refugiarse en sí misma. Se produce así un cierto repliegue que puede dar origen a sentimientos de soledad, frustración y aburrimiento.

Los cambios de humor son típicos en la adolescencia, y al igual que muchas otras cosas que a los padres nos desagradan o nos preocupan durante esta etapa, es preciso entenderlos como parte del camino hacia la plena madurez.

Buscar más cosas
Portada > Educación > Artículos Anteriores
 
 
 
 
 
 
 
© www.acropolix.com  2001
 
Todos los derechos reservados